LA CUINA DELS TIETS

Somos LA CUINA DELS TIETS, yo soy Gerard y sé que quiero ser cocinero desde los cinco años, mi primer recuerdo de querer ser cocinero es cuando en la escuela nos disfrazamos de cocineros, desde entonces siempre he tenido la idea clara de querer dedicarme a la hostelería. De pequeño ya corría por la cocina cuando mi madre preparaba la cena o cuando los fines de semana mis tías se reunían en torno a los fogones. Recuerdo estar en la cocina con mi madre controlando el tiempo de cocción de los espaguetis, cogía un espagueti por un extremo y el otro extremo lo ponía en el agua e iba probando el punto de cocción.

Después de terminar el instituto me formé en la escuela de hostelería de Sitges. Y fue allí donde realmente me di cuenta de que quería ser cocinero, ante un sofrito, revolviendo paulatinamente, sentí plena felicidad.

GERARD

Después de sacarme el título de cocina, trabajé en el Hotel Torre Catalunya donde coincidí con el Chef Marc Vidal, él fue quien me dio la oportunidad de empezar a trabajar como ayudante de cocina. Recuerdo que el primer servicio fue muy complicado, con mucho estrés y me costó mucho desarrollarme, después del servicio Marc y yo estuvimos intercambiando sensaciones y me comentó que aunque tuviera un gran volumen de trabajo tenía una sonrisa de oreja a oreja. Y es que cuando estoy en una cocina, sea en mi casa o en el trabajo soy feliz, estoy en mi hábitat natural.

Desde entonces allá donde he estado he ido aprendiendo, Restaurante »La Parrilla» ( Benasque ) con Benito Ostaritz, restaurante Leku (Les Corts) Sergi Amor y en el restaurante Lagar ( Sant Andreu) con Carlos Calvo y hasta hoy día que he decidido iniciar una nueva aventura con LA CUNA DELS TIETS.

¿Por qué LA CUINA DELS TIETS?:

En mi familia somos unas 35 personas, contando tíos, primos, hijos de los primos Mis recuerdos de infancia me llevan siempre a los arroces que hacía mi tía los domingos y mientras se iba preparando la comida, las “brujas” de la familia siempre se reunían en la cocina, como si se tratara de un akelarre, y yo siempre estaba allí escuchándolas hablando y riendo, sobre todo riendo. Una de las curiosidades de mi familia es que en las bodas lloramos y en los entierros reímos, tenemos esta filosofía, en los malos momentos sacamos las ganas de revivir y de recordar siempre los buenos momentos, por cosas del destino somos una familia que nos ha tocado sufrir mucho, pero no por eso hemos dejado de celebrar fechas señaladas, de quedar para hacer una cena o simplemente reencontrarnos.

Y es junto a una mesa, con una buena comida y rodeado de la familia que con los años me han ido transmitiendo unos valores que ahora hacen que sea quien soy y son los valores que quiero transmitir. Y por eso LA CUINA DELS TIETS, por todos los buenos momentos que hemos pasado.

Nuestra forma de ser

En LA CUINA DELS TIETS somos todos por igual, somos muy conscientes de que si las cosas salen bien es gracias al esfuerzo de todos y al trabajo en equipo.

Estamos concienciados con el desperdicio de los alimentos y en la gran cantidad de comida que se llega a tirar a los establecimientos de hostelería. Por este motivo trabajamos según demanda, para poder ofrecer la máxima frescura de los alimentos y así evitar tener que tirar comida.

¿Cómo funcionamos?

Infórmate cómo funciona nuestra cocina. Horarios, envíos y formas de pago.